CUESTION DE LETRAS - Capítulo 9º / UNA VISITA INESPERADA

Día a día, Evelyn iba recuperándose. El color de sus mejillas era el habitual, sus ojos permanentemente brillaban y su sonrísa era espléndida. Desayunaban juntos y después se instalaban cada uno en su lugar: Micky ante el ordenador plasmando las historias en un libro, las ideas fluian en su cabeza. Parecía mentira, pero apenas había terminado una obra y ya tenía el esquema de otra. Trabajaba incansablemente: se había fijado un horario de trabajo, y de esta manera tendría tiempo para dedicarle a Evelyn y atender sus obligaciones.
Se levantaba temprano, apenas había amanecido y trabajaba hasta el mediodía. Ella se reclinaba en el sillón junto a él y corregía lo escrito. Había veces que se emocionaba por lo plasmado en sus páginas. Con otros nombres y parecidas situaciones, narraba su propia historia.

--Estoy segura que obtendrás un premio con este libro. Es magnífico, tan descriptivo...Cariño, es muy bueno
--¿Te lo parece? tu serás mi primer crítico, pero te ruego que olvides quién lo ha escrito y sé justa. Me harás un favor si lo ves con los ojos de la razón y no de los sentimientos.

Evelyn se decidió a salir al campo y fotografiar los maravillosos momentos de la Naturaleza.

--No me atrevo a que salgas sola. Te puede dar un mareo, me da miedo...
--Me encuentro bien. La prueba la tienes es que tengo ganas de volver a trabajar. Mira le diré a Moira que me acompañe, así quédate tranquilo. Cariño necesito hacer algo, me gusta corregir tus páginas, pero entretanto ¿qué hago? Te veo trabajar con tanto entusiasmo y me das envidia...Por favor, déjame ir.
--Vale. Siempre te sales con la tuya. Anda, dame un beso y ve antes de que me arrepienta.

Evelyn y Moira salieron riendo. La paz que se respiraba en ese hogar, de tres personas, era tan evidente que en el pueblo ya se hablaba del escritor y de la fotógrafa. Narraban la acción de Michael para salvar a su amada, y las señoras más románticas, suspiraban por aquel hombre tan guapo que recorrió medio mundo por salvar a la mujer que amaba y traerla a casa. La noticia había sido difundida por las televisiones nacionales y locales. Eran los héroes del pais y vivian en su localidad. Se mostraban orgullosos de ellos, pero nunca perturbaban la paz y tranquilidad de la que gozaban.

--¡ Oh, Dios mio qué belleza!, exclamó Evelyn ante la imagen que tenía frente a ella. Era el paisaje más hermoso que había visto nunca.


 

 

 
Iban las dos mujeres agarradas por el brazo, charlando y riendo. Moira tenía un excelente humor. Al llegar al Lago, Moira le dijo que había que descansar durante unos momentos:

--No quiero que Michael me eche una bronca. Tengo que cuidar a mi niña
--Moira ¡soy una mujer! ¿por qué todos me véis así? ¿tan frágil soy? Pues estáis confundidos, soy muy fuerte.
--Ya lo sé, pero ¿sabes? mi hija tendría tu edad y a veces me la recuerdas, no por el color, claro, pero sí por la forma de ser: sensible, aventurera, extrovertida y sobretodo buena.
--¿Qué ocurrió?
--Murió de parto, y también su bebe. Era enfermera y se le metió en la cabeza ir a Africa para ayudar a aquellas gentes tan necesitadas de todo. Se enamoró de un doctor, se casaron y se quedó embarazada. Cuando llegó la hora del parto, todo vino mal. No tenían medios y el nacimiento del niño se complicó. Mi yerno estaba desesperado porque veia que la vida de su mujer y su hijo escapan de sus manos sin que pudiera hacer nada por ellos. Y los perdió. Cuando yo llegué ya estaban enterrados y Paul, mi yerno, había ido al interior a los poblados más lejanos y allí una guerrilla de las miles que hay, acabaron con su vida porque no quiso aplicar el remedio que el hechicero de la tribu quería dar a un niño que se retorcía de dolor de vientre: tenía apendicitis. Consiguió le dieran un plazo de horas para operarle. Le salvó la vida, pero él murió por desobedecerles.
--Moira ¡ qué tristeza ! no lo sabía.

Las lágrimas brotaban de los ojos de las dos mujeres. Evelyn había abrazado a Moira y ambas lloraron durante unos minutos. Moira no hablaba con nadie de su tragedia, pero aquella chiquilla le recordaba a su hija y le abrió su corazón. Pasados los primeros momentos de emoción, Moira le dijo:

-- Y ahora cuéntame esa historia tan emocionante que vivístéis los dos. El pueblo no cuenta otra historia más que la vuestra.

Evelyn rió, y se puso a pensar en el principio de todo..

--Ha sido precioso, Moira. Todo empezó aquí en Staten hace algunos años, no muchos...

Y narró desde el principio cómo se conocieron y como se trabó su amistad que terminó en romance.


Cuando Evelyn llegó a la actualidad. Moira se le quedó mirando con inmensa ternura y sin decir palabra la brazó, al tiempo que le dijo:

--Cuando ya no me necesites porque estés totalmente restablecida, ¿permaneceremos en contacto?
--¿Quién te ha dicho que no te voy a necesitar despues? Siempre estarás a mi lado. ¿Quién cuidará de mis niños cuando los tenga? Porque voy a tener por lo menos tres o cuatro hijos....Ja,ja,ja.

Ambas rieron y Moira le dijo:

--Levanta, tenemos que irnos. Se nos ha ido la mañana y Michael se puede preocupar.

Al día siguiente irían a la revisión médica. Esperaba con todas sus fuerzas que le dieran el alta definitiva. Quería que su vida con Michael fuera normal en todos los sentidos. Necesitaba sentirse útil; con tantos cuidados le hacían sentirse una chica enfermiza y necesitaba retomar su vida. Sabía que dejaría de ser trotamundos, se limitaría a los reportajes cercanos, intrascendentes. No buscaba el éxito. Solamente anhelaba pasar su vida con Micky y disfrutar juntos de sus éxitos, pero sobretodo estar a su lado cuando las cosas no le vayan como él quiere. Podía trabajar en casa perfectamente, y además los niños vendrían enseguida: es lo que más deseaba. A Michael le iban muy bien las cosas.
Había enviado su último libro a la editorial. Era una historia buena, romántica pero además con algo de amargura. Te enganchaba desde la primera página y le había augurado un magnífico éxito.




Se levantaron pronto, desayunaron y salieron los tres rumbo al hospital. Era un día grande ¿ le darían el alta? Entró en el despacho del doctor con una amplia sonrisa y depositó un beso en cada mejilla del médico que le había cuidado cuando estaba en peligro de muerte.

--Vamos a ver cómo estamos, le dijo con una sonrisa.

--Analítica, radiografías, ecografía, prueba de resistencia y fuerza y por último que le revise el Dr. Mathew.

Indicó el doctor a su ayudante, pero Evelyn protestó:

--Pero el dr. Mathew es ginecólogo, ¿qué tiene que ver con lo que me ocurrió? ¡ No fuí violada !
--Ya lo sé, pero ¿no quieres tener hijos enseguida? Pues eso, para ver si todo está en órden
--¡¡¡ Doctor !!! me va a sacar los colores
--Hija mia, soy médico, veo de todo. A vosotros se os nota que estáis deseando ser padres. No hay nada de malo en ello. Necesito darte el alta para todas las funciones de una vida normal y las relaciones sexuales son de lo más normales, máxime tratándose de unos enamorados como vosotros. Socarronamente el médico se ec ho a reir.

--Marchaos de aquí, no quiero volver a veros por lo menos hasta dentro de un año y no para una revisión, sino para dar a luz. Todo está perfecto, puedes empezar a vivir de nuevo, plenamente. Enhorabuena.

Salió del despacho para reunirse con Michael y Moira que le esperaban espectantes y preocupados.

--Ja,ja,ja, ¡ estoy en plena forma, me han dado el alta definitiva !

Evelyn y Michael se abrazaron contentos. El sujetaba la cabeza de ella entre sus manos mirándola a los ojos. La alegría que sentía era tan grande que de repente sus ojos empezaron a brillar con un brillo especial.Recordó los angustiosos momentos vividos. Había pasado tanto miedo de perderla....

--Bueno, bueno y a mi ¿no me abrazas?
--Moira mi gran amiga, claro que sí

Los tres se fundieron contentos en un solo abrazo. Llamaban la atención de los pacientes que esperaban en la sala para entrar a consulta, ajenos a lo que motivaba aquella explosión de alegría.

--Ahora mismo nos vamos a celebrarlo. Comeremos los tres en Caprice

Y los tres se dirigieron hacia el restaurante, el mejor de la ciudad.


El maitre les acomodó en una mesa para los tres. Estaban gozosos por el resultado de su chequeo. Evelyn tenía un brillo especial en la mirada y Michael no perdía oportunidad de mirarla y hacerla alguna caricia: tomaba sus manos las besaba y sonreia a Moira que les miraba con ternura.
Una vez finalizada la comida, Michael le dijo a Moira:

--Moira, por favor, llevátela a casa. Yo tengo que hacer una cosa y enseguida me reuniré con vosotras, pero ahora tengo que salir.
--¿Dónde vas?, le pregunto Evelyn
--He quedado con una persona para charlar acerca de una conferencia, pero te prometo que no tardaré
--No me habías dicho nada
--Es que no era muy seguro. Mientras estabas dentro del despacho del doctor me llamó y me citó para hoy.
--Vamos niña, no le hagas perder más tiempo. No le hagas llegar tarde a la cita.

Moira miró a Michel sabiendo que todo era una excusa. mientras aguardaban la salida de Evelyn nadie había llamado, pero algo le dec ía que se trataba de una feliz sorpresa.
Al regresar Michael, Moira comentó que iría a ver a una prima a Nueva York y que se quedaría con ella un par de días. Hacía mucho tiempo que no la veia y no estaba muy bien de salud.
Supieron que era un pretexto para dejarles solos en esa primera noche de su nueva vida, pero no dijeron nada ni insistieron tampoco.
Después de cenar, se sentaron frente a la chimenea. Habían descorchado una botella de champán. Sólo miraban el fuego crepitar . Evelyn tenía la cabeza reclinada en el hombro de él. No hablaban, no hacía falta. Cada uno tenía sus propios pensamientos. Pensaban en el camino recorrido hasta llegar a aquel momento. Michael le alzó la barbilla y la besó. Ella rodeó con sus brazos el cuello de él. No sabrían decir el tiempo que permanecieron sin hablar, sólo mirándose y besándose. Como si aquel momento fuera un sueño Michael se levantó y ella hizo lo mismo La tomó en sus brazos y le llevó al dormitorio

--Te ataré a la cama, no vaya a ser que cuando mañana me despierte te hayas ido....

Amaneció un día precioso. El sol brillaba más que nunca, el cielo era más azul que nunca y ellos eran más felices que nunca. Habían dormido abrazados y abrazados se despertaron. El había pasado un brazo debajo de la nuca de ella y Evelyn tenía la cabeza sobre el pecho de él y una de sus piernas sobre las de Michael.
Tenían una inmensa felicidad. Por fín estaban juntos. En la mano de ella relucía un anillo de compromiso que Micky había depositado en su mano cuando al acostarse le pidió que se casara con él. Ella acepto sin dudarlo y él le prometió que sería enseguida, para una semana más tarde.

--¿ Es esa la entrevista que ibas a realizar?
--¡ Claro ! no quería perder ni un momento.
--¿Sabes? cuando me encontraba recorriendo esos mundos de Dios y veía las atrocidades que los seres humanos causan a otros seres, cuando veia lo frágil que es la vida y que en un minuto te cambia todo, me di cuenta de que los momentos mágicos que se nos presenten en nuestra vida, hay que vivirlos intensamente, apurarlos al máximo porque quizás no vuelvas a tener otro momento maravilloso...Le dijo Evelyn muy seria a Michael
--Por eso quiero que apuremos al máximo nuestros momentos mágicos, aquí y ahora. Quiero  convetirme n tu esposa, formar contigo una familia, envejecer juntos; pero también quiero que sepas que no necesito ningún contrato firmado en el que diga que somos marido y mujer. Anoche me convertí en tu esposa y eso no lo cambia ninguna autorización ni de un juez ni de un sacerdote. Yo siempre seré tu mujer, pase lo que pase con nuestras vidas. Siempre mi vida estará ligada a ti por toda la eternidad.
-- Mi vida, eres única. Yo también me convertí en tu esposo. Se besaron apasionadamente.

Se levantaron tarde y ambos mirando el reloj rompieron en una carcajada. Se abrazaron de nuevo empezaron a bailar un imaginario vals, dando vueltas sin parar.


Se ducharon y aún dentro de la ducha continuaron bailando y riendo

--Nos vamos a caer, dijo Michael
--Ja,ja,ja,

Michael se puso un delantal y cocinó el plato preferido de su amada. Ella de vez en cuando metía un dedo para probar el guiso y él con cariño le daba un toque en la mano con la cuchara de madera

--Estate quieta. No vas a dejar nada para comer
Evelyn no paraba de reir. Era una situación totalmente nueva para ella y aún no se creia que la estuviera viviendo. Durante el almuerzo estuvieron charlando de diversas cosas .

--Llamaré luego a Gregory y le anunciaré nuestra boda. Quiero que sea mi padrino. ¿Sabes lo que me gustaría?, que Tommy también pudiera estar aquí.
-- A mi también me agradaría que estuvieran. Ha unido nuestra amistad un hecho tan profundo que nuestros sentimientos van más alla de una buena amistad. Yo también hablaré con ellos.

Ante una taza de café comenzaron a marcar los números de teléfono y contactar con aquellos buenos amigos que lucharon con Michael para recobrar a Evelyn. La alegría que sintieron al recibir las respectivas llamadas fué grande, aunque la verdad no les sorprendió. Gregory confirmó su asistencia: sería el padrino, pero Tommy no estaba muy seguro de poder llegar a tiempo, aunque haría todo lo posible.

Cuando apenas faltaban cuarenta y ocho horas para el enlace, el teléfono repiqueteó en el despacho de Michael.

--¿Si? ah, hola Katty ¿cómo estás?
--Un notición, acabo de recibir un telegrama de Chicago, estás propuesto de nuevo para el Pullitzer por tu última novela. Tienes que venir inmediatamente.
--¡ Qué dices ! me caso pasado mañana. Imposible
--Bueno cásate y ve a Chicago
--No, después me voy de luna de miel
--¡ Pero Michael ! se trata de tu segundo Pullitzer. Es algo muy importante en tu carrera
--¿Sabes Katty? lo verdaderamente importante para mi es unirme a la mujer que amo pasado mañana. Estuve a punto de perderla y creéme no hay nada en el mundo como recuperar algo que creias perdido. Cada minuto que paso con ella , es vida y la quiero vivir intensamente. Me han dado una segunda oportunidad y la voy a aprovechar.
Si después de mi viaje insisten en el premio, iré con mi mujer, pero no antes. Tenemos la necesidad de vivir la vida minuto a minuto y no estoy dispuesto a desperdiciarlos por un premio, por muy importante que sea para mi carrera. Sin ella, mi carrera no tiene ningún valor. Si has leido el libro sabrás de lo que hablo.
--Naturalmente que he leido el libro.¿ Qué clase de editora crees que soy? Al menos me invitaréis a la boda ¿no?
--En el Juzgado de Staten Island a las doce de la mañana del próximo sábado. Deberás ser puntual, el juez no espera.
--Está bien. allí estaré. Mientras haré todo lo posible porque aplacen el nombramiento si se produce en ese tiempo. Ciao amore.

Michael colgó el teléfono y sonrió:

--Sigue tan loca como siempre...

Moira iba a ser la madrina, y por tanto impuso sus reglas:

--Michael el día anterior a vuestra unión deberás marcharte de casa y no veros hasta el día siguiente
--¿Quéee?
--Lo siento, es una regla a cumplir si quieres que todo salga bien
--Bueno, bueno si es porque todo salga bien....Pero antes dejadme que de un beso a mi mujer...

Las tres risas se unieron y ayudaron a Michael a recoger todo lo necesario para vestirse fuera de casa. Iría a la de Gregory.
Y llegó el gran día. Gregory acudió a recoger a Evelyn después de dejar a Michael en el Juzgado con Moira.



 

Evelyn


Michael

Frente al edificio paró el coche que trasladaba a Evelyn y al padrino. Al salir Michael se le quedó mirando. llevaba un elegante vestido color verde agua y estaba increiblemente bonita. Todo el amor del mundo se reflejó en aquella mirada.

Gregory


Moira

Gregory se acercó a una desconocida Moira. Se había teñido el pelo y con un elegante vestido elegido por Evelyn estaba espectacular.
Se disponían a entrar en el Juzgado cuando un coche desembocó ante el edificio a velocidad vertiginosa. De él salieron dos mujeres: Molly y Katty.
El asombro fué generalizado

Molly


Katty

---Perdón, perdón por el retraso. No creias que me iba a perder esta boda ¿verdad?

El asombrado Michael ni parpadeaba al tiempo que Evelyn miraba divertida la escena que se estaba desarrollando. Todos comentaban que se hacía tarde, y fué entonces cuando dos hombres venían corriendo hasta ponerse a la par que los demás invitados.

--¡ Dios mio, qué carrera, creí no llegar nunca!
--Tommy, pero... ¡ Guido !
--¿ Qué pasa que a mi no me vas a saludar?

Anunció Katty aproximándose a Michael

--Con el permiso de tu mujer.... Y le dió un apasionado beso en los labios
--Molly, exclamó Michael. Estoy sorprendido de verte aquí
--Por nada del mundo me hubiera perdido ésto. Tienes suerte te llevas a una mujer muy valiosa. Le dió un beso en la mejilla y se situó detrás para dejar paso a Tommy y Guido que esperaban su turno para los saludos

--Tommy...

Los dos hombres se abrazaron emocioados por las horas vividas al verse de nuevo pero en una situación totalmente diferente.

--Evelyn, mi querida y siempre recordada Evelyn..La cogió por la cintura y la estrechó con fuerza. Estaban emocionados de volverse a ver, pero el abrazo más fuerte que Evelyn dió fué a Guido, su guía, la persona que cuidó de ella y la condujo hasta Tommy para que la salvara. Le cogió las manos emocionada al tiempo que le decía:



Tommy


Guido
--Mi querido amigo. Supe por Tommy lo ocurrido con tu familia, las replesalias que tomaron contigo por haberme ayudado. Lo siento, lo siento de veras. Se abrazó y le besó en las mejillas con enorme cariño.

Los señores de la guerra se enteraron de que la mujer blanca había sobrevivido y un hombre le había salvado. Volvieron al poblado y mataron a todos los que allí había. Guido estaba en el hospital con Tommy y desde entonces no se ha separado de él: es su única familia.

Un enfadado juez en la puerta exclamó:

--¿ Están los señores dispuestos a entrar o celebramos el banquete directamente?

Todos rieron alegres. Una vez fuera del salón de actos y después de que todos se hubieran abrazado nuevamente al felicitarles, Katty apartó a Michael y le entregó un sobre que contenía el siguiente mensaje:

" Por unanimidad el premio Pullitzer de este año es para Michael Owen"

--¿ No te alegras?
--Naturalmente que me alegrro y mucho pero hoy mi alegría mayor es esta. Y atrayendo hacia sí a su esposa la beso ardorosamente.




El banquete

Celebraron su banquete de bodas en completa armonía y emparejados. Guido se había sentido atraido pr aquella mujer madura que estaba tan encariñada con Evelyn. Se enteró de que había sido su cuidadora y que ahora era de la familia y ella a su vez supo que él había llevado a su niña hasta el doctor.
Katty conoció a Gregory que estaba especialmente divertido aquella tarde y quedaron citados para verse algún día, que luego resultaron fueron varios. Conectaban perfectamente.
Tommy su pareja era la medicina en Somalia y allí pensaba viajar . Inició el baile el nuevo matrimonio y después les sigieron todos. Gregory y Tommy bailaron con la novia y Katty y Molly con el novio.
Guido lo hizo con Moira. Desde hacía mucho tiempo que no escuchaba las lisonjas de un hombre y se sintió halagada

--Es muy atractivo, maduro como yo, pero atractivo. Quizás más envejecido de lo que debería, pero ha sufrido mucho, pobrecillo... De repente se sintió atraida hacia él, y le preguntó:
--Guido, ¿necesitáis enfermeras?
--¿Que si necesitamos enfermeras, que si necesitamos enfermeras?... Dios mio, necesitamos de todo...
--¿ Me admitiríais? Te advierto que soy muy buena. El volver a Africa supone para mí un gran sacrificio: perdí a tda mi familia, pero hay tanta gente que necesita ayuda... Me voy con vosotros
--¿De verdad lo dices?
--Quién sabe..Aún no soy muy mayor y a lo mejor encuentro a alguien con quién formar otra familia. Le miró sonriendo ante la indirecta que él captó inmdiatamente. Como respuesta recibió un beso en la mejilla

Molly no dejaba de mirar a Tommy. Le intrigaba aquel hombre guapo y joven que lo había dejado todo por servir en Médicos sin Fronteras. Y ella... se sintió ruin pensando que solamente pensaba en ir a fiestas y gastar dinero en compras absurdas, como en una ocasión le dijera Micky. Quizás era hora de cambiar de vida, pero ¿tan radical?

-- Tommy ¿crees que yo podría vivir en Africa? no se hacer nada. Sólo entiendo de moda y de fiestas.
--Molly, yo era igual. Salía con chicas a veces con dos a la vez, hasta que un día, sin pensarlo hice las maletas y me fuí a Somalia. Creéme nunca me he arrepentido de hacerlo y nunca he sido más feliz. Antes dormia fatal, ahora lo hago toda la noche de un tirón. Eso se llama conciencia tranquila
--¿Me admitirías en tus filas?
--No sé Molly. No estás preparada para ver tantos horrores, tantos niños que mueren en tus brazos sin poder hacer nada, tantas mujeres que paren y se dejan la vida en ello...La realidad supera todo lo que puedas imaginar...creo que no Molly.

Pero ella no dejó de pensar y un buen día llamó a Tommy y le dijo que fuera a buscarla

--¿A dónde?
--Pues a Mogadiscio, a dónde va a ser.

Un año después, era una experta enfermera que junto con Moira y Tommy regentaban el mejor hospital de los alrededores. Molly se encargaba de azuzar a su familia de que no dejaran de mandarles medicinas y nunca más les faltó.
Moira y Guido habían empezado una vida en común. Se sentían a gusto juntos y juntos habían recobrado la paz que habían perdido cuando quedaron solos, sin familia. No necesitaban casarse, ellos lo habían hecho ante Dios. Suficiente.
La noche era hermosa y corría una suave brisa. Molly no tenía ganas de ir a dormir por eso cruzó su pabellón y fué hasta el hospital en donde Tommy aguardaba espectante el próximo nacimiento de un bebé

--¿Todavía levantada?
--Si hace una noche tan bonita que no apetece meterse en la cama.¿Me invitas a un té?
--Claro, está recién hecho

Iniciaron una charla y Tommy resaltó los progresos que había hecho y que nunca creyó que se aclimatara a vivir de esa forma

--Una persona me dijo en una ocasión que era una niña mal criada y frivola. De momento no le hice caso, pero con el tiempo fuí comprendiendo que nunca me ha dicho nadie una verdad como esa, y aquí estoy feliz con lo que hago y si, yo también duermo de un tirón.

Un lamento de la mujer parturienta les hizo cortar su charla y entraron rápidamente en la sala del hospital:

--Vamos ya está aquí Ayúdame, dijo Tommy a Molly que con manos hábiles le proporcionaba todo cuanto le pedía.






Molly una vez arreglada la madre y el bebé, le depositó en los brazos de la joven madre que lloraba de alegría. Era su primer hijo. Era un varón y precioso.
Molly emocionada miró a Tommy y ambos orgullosos se dieron la mano: habían traido una vida a este mundo. Bendito sea.
Dejaron solos a los felices padres y ellos salieron a respirar un poco de aire fresco. Habia una luna llena brillante

--Señal de buen augurio, exclamó Tommy

Mientras Molly dirigió su mirada hacia el cielo . Tommy la tomó por la cintura y le dió un beso largo e intenso. Ambos habían encontrado lo que tanto habían buscado.

--De una boda sale otra boda... Exclamó Tommy
--¿Me estás pidiendo que me case contigo?
--Pues claro

Rieron juntos abrazados y días más tarde cuando llegó el misionero se casaron . Tenían el mejor acompañamiento que se pueda desear: Moira, Guido, los niños y un sin fin de mujeres y hombres que habían acudido para el evento, en una zona en la que solamente ocurren tragedias. Eso fué todo un acontecimiento.

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