SILENCIOS - Capítulo 7º /eENTREVISTA INESPERADA

Evelyn no quería ver a nadie de manera que por la mañana temprano salió de su casa sin rumbo fijo. Ya en la calle llamó por teléfono a su hijo y le dijo que no estaría en casa hasta mediodía.

-¿Vas a venir a comer ? Bueno, pues hacia la una pide algo de comida. Hoy no tengo ganas de cocinar, a menos que te sientas generoso y lo hagas tu. Yo volveré sobre esa hora.
-¿ Qué te pasa?, te noto extraña ¡Te encuentras bien?
- Oh si,si. Sólo me duele la cabeza y voy a tomar un poco el aire, eso es todo.
-Mamá, llevas mucho tiempo doliéndote la cabeza, deberías ir al médico. Eso no es normal en ti.
-Hijo mio, no te preocupes, son rachas que pasamos las mujeres. Ahora quizás estoy un poco más deprimida, eso es todo. Te quiero Hasta luego.

Robert pasaba en ese momento por la biblioteca desde donde estaba hablando Michael con su madre. Preocupado le preguntó:

-¿Ocurre algo, está esferma tu madre?
-No sé, la he notado muy rara. Ella dice que le duele la cabeza, pero últimamente le duele con mucha frecuencia. Esoy preocupado cada vez que vengo la encuentro más delgada y el brillo de sus hojos se ha esfuamdo completamente. La he dicho que vaya al médico, pero no quiere ir. Estoy preocupado, papa.
-¿Está ahora en casa?
- No, iba a salir pero a mediodía si estará.
-Está bien, no te preocupes. Hablaré con ella
-¿Vas hablar con ella?
-Si, ¡ qué tiene de extraño! Ha sido mi mujer durante muchos años, tenemos dos hijos, es natural que me preocupe.
-¿La sigues queriendo, la echas de menos?
- Hijo, a tu madre nunca la he dejado de querer, y naturalmene que la echo de menos. Daría cualquier cosa porque esta situación no se hubiera dado.
-¿Pero que ocurrió? Nunca nos lo dijistéis; ya somos mayores y tenemos la necesidad de saber lo que sucede en nuestra casa.

Susan estaba delante de la puerta escuchando atenta la conversación entre padre e hijo. No se atrevía a entrar, presentía que por fin iban a enterarse de lo que pasó en sus vidas.

Reflexionó sobre lo que había de contar a su hijo. Creía que había llegado el momento de que ellos supieran lo que había ocurrido. Se sirvió un vaso de whisky como para infundirse valor ante la explicación y comenzó a pasear pausadamente por la estancia hasta deternerse frente a su hijo:

-Verás: yo estaba pasando por la época en que un hombre se acerca a la madurez y cree que ya no es lo mismo que cuando es joven. Necesita afirmarse en que todavía es capaz de conquistar a una mujer que no sea la suya. Entre mamá y yo se había abierto cierta distncia; ya no existía apenas comunicación entre nosotros. A mi despacho acudió una mujer que acababa de divorciarse al haber sido engañada por su marido con otra más joven. No sé c ómo pudimos llegar a eso, el caso es que empezó a coquetear conmigo y a sugerirme algo ... Yo perdí la cabeza, perdí el sentido común.... Se sentó en mis rodillas y comezó a desabrocharse la blusa. A mi no me gustaba aquello, sabía que no estaba bien, pero... los hombres a veces perdemos la cabeza y eso me pasó a mi. En el momento en que ella se aproximaba a mi para besarme, tu madre entró en la habitación y presenció la escena. El resto puedes imaginarlo. Por mucho que la pedí perdón, que traté de explicarle, no hubo forma de convencerla y me pidió el divorcio. Desde aquel momento nuestra nseparación se hizo efectiva en todos los sentidos. Tiempo después coincidimos en Cipriani, pero esta vez fué porque mi "ligue" quería pedirme perdón. Se había enterado de la repercusión que había tenido en mi vida, pero el mal ya estaba hecho. Otro error que cometí: no debí aceptar esa comida, pero me llamó llorando suplicando esa cita, y aunque tenía mis reservas, acepté para zanjar el problema.
El resto ya lo conocéis. Te aseguro que nunca, nunca he sido infiel a tu madre. Ella siempre ha estado presente en mi vida, ha sido el motor de ella y daría cualquier cosa porque nada de esto hubiera ocurrido.
Quizás ultimamente por nuestras respectivas profesiones, nos hemos mantenido más alejados de lo normal. Es cierto y ella se quejaba que hablábamos poco; yo creia que mi amor era sabido por ella y que no podía amar a ninguna otra mujer, pero veo que no fué suficiente, y la perdí. Fuí torpe porque no me di cuenta de lo que ella me reclamaba: un poco más de atención. Supngo que el habernos quedado solos hizo que se sintiera algo deprimida que os echara de menos y yo no me di cuenta a tiempo de ello. Eso es todo, dolorosamente cierto, pero así ocurrió. Es una culpa que llevaré toda la vida porque he hecho daño a la persona que más he querido en mi vida y la que me dió todo el amor del mundo. No tenía ningún motivo para serle infiel, jamás me rechazó. La única explicación, ya te lo he dicho: mi crisis de entrar en la madurez. No tengo otra excusa.

Michael le miró y poniendo una mano en el hombro de Robert.

-¡ Papá ! ¡ Qué metedura de pata tuviste! Pobre mamá. Ella nunca nos contó nada, nada.Me pregunto ¿ qué hubiera pasado si mamá no llega en ese momento?
-No lo sé. Quizás hubiera llegado hasta el final... aunque después me hubiese arrepentido, y de eso estoy seguro. Afortunadamente tu madre entró y nunca lo sabremos. Pero siempre he amado a tu madre, aunque, como tú dices, metí la pata hasta el fondo.

En ese momento Susan corrió escaleras arriba llorando. Ahora su madre estaba enferma y ella no había estado a su lado ni un solo día.Debía estar mal, sentirse mal y estaba sola.
Se vistió enseguida y salió a la calle en busca de su madre, pero no la encontró. Evelyn ya había salido y se dirigia hacia el parque. Allí frente al estanque se sentía a gusto y en paz. Era un lugar solitario en el que el único ruido era el canto de los pájaros. Tenía que reflexionar. Pediría un adelanto de sus vacaciones y se iría lo más lejos posible. Necesita encontrar la paz que buscaba

A la hora de la comida tal y como había prometido a su hijo, volvió a casa. Allí estaban los dos hermanos. Estaban preocupados. Cuando oyeron la llave en la cerradura se abalanzaron sobre ella y la cubrieron de besos y abrazos.

-¿Qué ocurre, qué pasa? ¿Por qué este recibimiento? Sólo me duele la cabeza, nada más. Y soltó una carcajada. Su hija estaba allí y por primera vez en mucho tiempo con lágrimas en los ojos la había abrazado y muy bajito le había dicho

- Mamá, te quiero.

Patrick se presentó en la galería y seriamente le dijo

-Tenemos que hablar, sin falta hoy mismo. No pongas excusas porque es muy importante
-¿Pero que os pasa a todos, me véis tan mal?
-¿Por qué lo dices?
-Mis hijos están preocupados. Hasta Robert fué a verme insistiendo en que fuera al médico. Oidlo bien no estoy enferma. Estoy pasando un bache, nada más, así que por favor no preocuparos que no me pasa nada.

Al salir del trabajo Patrick la condujo dando un paseo hasta el lugar preferido por Evelyn en el parque.

-¿Te has planteado que Robert pudiera ser inocente?

Se lo soltó a bocajarro mientras se acomodaban en un banco del parque

-¿Nunca te has preguntado si tenías razón para tomar esas medidas tan drásticas.?¿Te compensa lo que estás, lo que estáis sufriendo ? Existe el perdón y el arrepentimiento


Ella le miró fijamente y le respondió:

- ¿ A qué viene eso ahora ?
- Pues sencillamente, estáis los dos locos el uno por el otro, pero ninguno dais el brazo a torcer.
-No puedo olvidar lo que ví
-¿Y que vistes? Una mujer abrochándose la blusa?
-Ja, ¡qué fácil lo ves todo!. la gente no va por ahí desabrochándose los botones de la blusa y echándose encima de su abogado. Y él ¿qué crees que hizo?
-Pues me imagino que le pillaría tan bloqueado como me hubiera quedado yo.
-Vamos a dejar esta conversación, por favor. El se encontraba muy seguro de mi amor, y quería probar otra cosa. Así que no insistas yo vi, lo que vi
-¿Y si él te demostrara que no tuvo culpa?
-Si algún día me demuestra que es inocente, le pediré perdón. Y ahora vamos a lo que me querías decir.
-Pues lo que te quería decir es lo del cuadro. Necesito que poses y lo necesito ya.Tengo toda la obra realizada en espera de tu retrato.
-Bien pues empecemos.¿Cuando?
-Mañana. Mañana mismo. Van a ser un par de sesiones porque dibujaré tus facciones y luego las pasaré a color. A qué hora entras a trabajar?
-A las once de la mañana.
-Pues tendrás que madrugar. A las ocho te espero en mi estudio ¿ te parece?
-Bien, me parece bien. Mañana entonces nos vemos. Ahora me disculpas pero tengo durante todo el día un terrible dolor de cabeza. me voy a casa y me acostaré enseguida.

Evelyn posó para su retrato y al cabo de quince días el cuadro quedó terminado. No quiso que lo viera hasta que no lo colgara en la galería. La exposición se celebró al cabo de una semana. Fué la portada de una revista de arte y en alguna página de los periódicos más serios.
A la entrada de la galería una fotografía del cuadro de Evelyn indicaba la fecha de la exposición y el título " Mujeres del mundo"
En la pared central destacaba el Cuadro "Mujer latina", en que la belleza de Evelyn destacaba entre todas.Como le había anticipado Patrick le había retratado con el pelo suelto sujeto con una flor roja y una mantilla dejaba entrever su torso .
Patrick se encargó de distribuir las invitaciones, pero hubo una en que quiso llevarla personalmente.
Descolgó el teléfono y a la amable voz femenina que le respondió solicitó hablar con el sr. Robert Morgan.

-Sí dígame, ¿con quién tengo el gusto de hablar?
-Personalmente no me conoce, pero soy el mejor amigo de su ex esposa. Necesito hablar con usted
-¿Está enferma, le ha ocurrido algo?
-No, no, es algo que les concierne a los dos, pero no es para hablar por teléfono. Es largo y deberá ser personalmente.
-Bien, pues yo mañana puedo hacer un hueco, espere.Presiento que es algo urgente por el tono de su voz. Será esta tarde; puedo cancelar una cita y le atenderé. Me deja muy preocupado porque aunque no lo crea mi mujer me importa mucho.
-Ya lo se. Bien pues esta tarde ¿Dónde nos vemos?Mejor, pasaré a buscarle y luego decidiremos dónde charlamos. Ha de ser un sitio tranquilo y sin interrupciones.
-De acuerdo aquí le espero, venga a la hora que quiera. Ahora mismo cancelo todo lo que tengo para hoy.
-Bien, pues buenos dias
-Buenos días - Hasta luego

A las dos de la tarde Patrick se presentó en el bufete de Robert.Una secretaria le condujo hasta su despacho. Sobre la mesa había un tríptico con la fotografía de Evelyn en el centro y la de sus hijos a los extremos. Se estrecharon las manos, y Robert volvió a preguntarle.

-Evelyn ¿está bien? Me tiene muy preocupado. La veo más delgada y sus ojos que siempre fueron alegres y brillantes, están apagados, tristes.
-¿Desde cuando no la ve?
-No hace mucho, pero nuestras palabras fueron breves y fugaces. Ella no tiene el más mínimo interés en verme, y mucho menos en sostener una conversación por insignificante que sea.

Patrick sonrió al escuchar estas palabras

-¿Sabe que le digo? Que este sería un buen lugar para charlar. Hay paz y ahora no hay ningun empleado que pueda interrumpirnos. Lo que voy a decirle será breve. Y voy hablar con la mayor claridad. Le ruego que me conteste con la más absoluta verdad. Ella no va a enterarse de nuestro encuentro, pero necesito contrastar algunas cosas.
-Parece que tiene mucha confianza con Evelyn¿son pareja?

Patrick se rió con una carcajada

-¿Que si somos pareja? No sr. Morgan y no será porque no lo he intentado. En su vida no hay lugar para otro hombre que no sea usted. Ni siquiera admite una caricia de nadie. Por eso es que le ruego me diga la verdad sobre lo que motivó su divorcio. Usted ¿la ama?
-Sr. Patrick, nunca, jamás, he dejado de amar a mi mujer. Nunca. Como nunca me dejó explicarle lo que realmente ocurrió y fué el origen de este desastre de vidas que tenemos.Daría cualquier cosa por poder volver atrás, porque aquella situación se borrara definitivamente de mi vida. No he tenido, ni tengo a mi lado a ninguna otra que a Evelyn. Mis noches son imsomnes. Recorro con la mano el lugar en donde ella dormia esperando un milagro, que nunca se produce porque ella no está.


-Quiero que esta conversación quede entre nosotros dos. No quiero forzarla a nada. Confío en que algún día salga a luz la verdad y entonces podremos sentarnos los dos y hablaremos y ojalá podamos reiniciar nuestra vida en común
-Robert, ¿puedo llamarle Robert? le creo y algo así tuve oportunidad de hablar con Evelyn el otro día. No creo que les compense sufrir ambos de la manera que lo están haciendo por una tozudez. Es que es un poco terca. Bueno ¿qué le voy a decir si es su marido? después de tantos años de casado la conoce mejor que yo. Le diré que la quiero como a una hermana, aunque mi interés por ella data de tiempo atrás, pero no ha permitido que nuestra relación no fuera más que amistosa. Le ha sido excesivamente fiel, créame sé lo que hablo. A propósito traia esta invitación para la inauguración de mi exposición. No deje de ir, merece la pena, créame. Se alegrará de haberlo hecho.

Toda la alta sociedad estaba allí reunida. El pintor gozaba de buena fama por no ser la única exposición que realizara, pero esta era especial, muy especial. Todo estaba en orden : los catálogos en su sitio, las flores bellísimas, el ágape en su lugar y Patrick esperando recibir a los críticos y visitantes.
Evelyn se había puesto un elegante vestido "palabra de honor" de color negro. No quería fallar escogiendo otro color que no fuera acorde con lo que se estaba celebrando. Maggie no hacía más que decirla

-Estas guapísima. Estás deslumbrante, y mira ¡ los ojos te brillan!
-Anda Maggie, no me pongas nerviosa. El cuadro me pesa
-El cuadro ¿qué te pasa con el cuadro? Es una belleza de pintura. Será el que primero se venda, verás.

Patrick estaba tranquilo, sereno y sonriente. Se acercó a Evelyn y le dijo bajito

-Estas deslumbrante. La realidad supera a la ficción. Verás como algún crítico lo saca a relucir.

Ella sonrió y vió cómo Patrick depositaba en el cuadro una pequeña tarjeta de ADQUIRIDO

-¿ Adquirido ? quién lo ha comprado ?
- No sé, me lo acaban de comunicar por el móvil

Patrick sabía que Robert había comprado el cuadro
Evelyn estaba de espaldas a la puerta y no vió que Robert se acercaba hacia ella

-¡Evelyn! sabía que eras hermosa, pero Patrick ha sacado de tí todo lo más bello que posees.Estás bellísima

La cogió una mano y sin dejar de mirarla a los ojos, la dijo

-Este no es el momento oportuno, se que estarás muy cansada cuando todo esto acabe, pero tenemos que hablar hoy sin falta y no admito excusas. Hasta ahora has sido tu la que has marcado las pautas, ahora seré yo quién lleve la batuta. Lo siento mi amor, pero esto tiene que acabar.

Evelyn le miró extrañada no sabiendo muy bien a qué se refería. Pasó la noche muy nerviosa al saberse observada constantemente por Robert. Sentía calor y decidió salir a la terraza a tomar el fresco estaba viendo el jardín y no se dió cuenta que una alta figura se aproximaba. Ella sintió un ligero escalofrio, pues la diferencia de temperatura en el exterior era grande. El se quitó la chaqueta y la depositó sobre los hombros de ella, entonces se volvió. Sintió la calidez de la prenda y el perfume que habitualmente usaba su marido.Robert la miró fijamente y cogiendo la solapa de la chaqueta la acercó hacia él que depositó un beso y un abrazo en su mujer.

-¿Cómo he podido vivir sin ti, cómo he podido respirar? No hay otra, nunca la ha habido.Solamente tú, mi amor, has ocupado mi vida; no había sitio para otra. Déjame que te explique todo y comprenderás que yo no provoqué aquella situación. Era una mujer deseperada porque su marido la había dejado por otra y quería saber si todavía era atractiva. Quería seducirme para averiguarlo, y justo en ese momento llegaste tú. Fué la misma que vistes en Cipriani. Me estaba pidiendo disculpas avergonzada...
- No digas nada más. Conozco la sensación de esa mujer porque yo misma estuve a punto de entregarme a un hombre que no quería y deseaba averiguar si todavía podía enamorar a los hombres. Pero no pude, no pude y no pasó nada. Nunca pasó nada.
-Espero haber disipado tus dudas Deseo con toda mi alma volver a formar mi familia. Haremos un viaje solos tu y yo, viviremos nuestra segunda luna de miel. Se acabaron las incomprensiones y los malentendidos.
Buscaremos un lugar solitario en el que sólo haya amor y felicidad, y con un poco de suerte igual tenemos otro hijo.
Ambos rieron felices abrazados. La exposición había concluido y ya no quedaba más que Patrick que al ver la escena de los enamorados, discretamente esperó sentado en el interior.
Descolgó el cuadro y lo depositó en el suelo. Robert y Evelyn entraron sonrientes, felices de estar de nuevo juntos y fueron directamente a comunicarle a Patrick que volverían a ser marido y mujer

-Bien pero os tendréis que volver a casar. . ¡ Ah! y sere yo quién te entregue a Evelyn, seré vuestro padrino.

Los tres rieron y lentamente charlando apagaron las luces y salieron de la galería.Robert le dijo a Evelyn ya a solas en su coche
-Ven a casa. Necesito, cuando mañana amanezca , ver tu rostro lo primero, por favor.
-Si mi vida estaremos juntos de nuevo. Pero que nunca más haya silencios entre nosotros, que nunca más nuestros desayunos sean en silencio. Quiero que me cuentes absolutamente todo y yo también lo haré. Nunca más silencios entre nosotros.

Entraron en casa. Robert rodeaba los hombros de su mujer y ella apoyaba su cabeza en el hombro de él. Por fin las risas volvían a oirse en aquella mansión.


F I N

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